NoraHidalgo.png

Hola, soy Nora, y te doy una cálida bienvenida.

Siempre me ha encantado estudiar y aprender, sobre todo aquello que beneficia y promueve el mejor desarrollo de la vida, como son la nutrición y la educación.

Siguiendo mi avidez por la ciencia, estudié inicialmente Ingeniería Bioquímica. Sin embargo, cuando me casé y nacieron mis dos hijos mi vida dio una vuelta de 180 grados, entendí que tenía frente a mí a dos seres que dependían totalmente de mis decisiones y quería proporcionarles todo aquello que pudiera apoyar su desarrollo, pero fueron ellos quienes me guiaron a estudiar una segunda carrera, especializándome en Pedagogía Waldorf, fundada por Rudolf Steiner en Alemania, en 1919. Con gran asombro descubrí que para entender la vida hay que saber de dónde venimos y cómo nos afectan nuestros primeros años. Mi anhelo de dar a mis hijos lo mejor de este mundo para su vida se hacía realidad. 

Aquí se inició una época totalmente nueva y rica para mi. Trabajé por casi 20 años, en México y Estados Unidos, con lo más preciado del universo: seres humanos en ciernes, niños desde jardín de niños hasta el último año de preparatoria. Fue aquí que me di cuenta que éramos los padres los que necesitábamos apoyo, pues nadie nos llevó a la escuela para ser padres!  Disfruté mucho desde entonces dando talleres para padres y capacitación para maestros.

Prende fuego a tu vida.
Busca a aquellos que avivan tus llamas
— Rumi

Siempre me encantó la cocina, y me esmeraba por darle a mi familia una dieta sana. Un día, estando en preparatoria, mi hijo mayor empezó a quejarse de un tremendo cansancio, con dolor de cabeza. No tenía energía ni siquiera por las mañanas. El trabajo de la escuela se empezaba a apilar; nuestra desesperación crecía, al no encontrar ninguna razón para estos síntomas. Finalmente, una amiga, que resultó ser nutrióloga, nos sugirió que tal vez sería sensible al gluten. Ambos nos rehusamos a creerlo, y no quisimos hacer caso a sus palabras. Sin embargo, al no encontrar otra explicación, decidimos probar eliminando todo rastro de gluten en su dieta, y mágicamente, sus molestias empezaron a disminuir hasta desaparecer por completo.  Esto me llevó a seguir investigando, hasta que decidí emprender una nueva rama de estudio: la nutrición.

Y entonces me tocó vivirlo en mi propio cuerpo. Siempre fui muy sana… hasta que empecé a notar ciertos dolores en mi cadera izquierda. Para hacer la historia corta, estaba desarrollando una severa osteoporosis, al grado que tuvimos que colocar el colchón sobre el suelo para que yo pudiera levantarme por las mañanas. Me puse a investigar y aplique todas las lecciones de salud y hábitos que había aprendido: modificar levemente mi dieta, eliminando los lácteos y aumentando las hojas verdes, las nueces, el colágeno.

Por el lado del ejercicio, a regañadientes, lo confieso, empecé a trotar/correr con un grupo. Si no hubiera sido por el grupo y por mi coach, seguramente no hubiera tenido el compromiso necesario para continuar! Con el paso de los meses mi cuerpo fortaleció y me inscribí en mi primera carrera: un medio maratón a campo traviesa. Es cierto, hice mucho más tiempo que los ganadores… pero lo completé! Fue tal mi asombro y mi gozo, que continué entrenando y logré completar cuatro maratones completos (hasta hoy).  El poder de la comida y el ejercicio volvieron a ser patentes para mí, pero aprendí otra lección: no todo se aplica de igual forma para todos. Somos únicos, cada uno una individualidad.

Me he dedicado principalmente a ayudar a mujeres ocupadas a recuperar su balance: desde aprender a comer sanamente para reprogramar su salud, o bien para recuperar su peso ideal.

Nuevamente, el destino me llamó a profundizar mi interés por encontrar las mejores prácticas para enriquecer y proteger el delicado desarrollo del ser humano, y así, encontré respuesta en el maravilloso entrenamiento de Kim John Payne, maestro Waldorf y psicólogo infantil reconocido internacionalmente, para convertirme en Consejera de Vida Familiar (Simplicity Parenting Family Life Coach) y apoyar a los padres a simplificar y afinar su labor con sus hijos en estos complicados pero interesantes tiempos.

Una tarde hace poco, sentada en la sala viendo caer la nieve por la ventana, de pronto recordé una promesa que me hice hace 22 años. Era 1995, y estaba en mi entrenamiento como maestra Waldorf en Sacramento, California; me sentía plena… tan agradecida y asombrada por estar descubriendo tantas respuestas, que me dije: "Esto lo tiene que saber más gente. A las madres y padres que buscan respuestas para entender y criar mejor a sus hijos, les prometo compartir todo lo que yo pueda aprender."  

Y con esa intención, quiero ofrecerte aquí los recursos que te puedan apoyar en tu camino.  

A todos los padres y madres de familia que buscan con conciencia darles a sus hijos una infancia protegida, y feliz, bienvenidos!